Economía

El vencimiento del SOAP de camiones en septiembre amenaza con frenar la cadena de despachos en plena temporada alta

Con el Cyber y la Navidad a la vuelta de la esquina, el seguro obligatorio de vehículos pesados vence el 30 de septiembre y pone en jaque la logística.

Redacción La Tamaldia|Economía|

Cada año, entre octubre y diciembre, las rutas del país se llenan de camiones. El Cyber Monday, las fiestas de fin de año y el alza estacional del consumo disparan los despachos y empujan a las empresas de transporte a ampliar flotas, subcontratar vehículos y rotar unidades a un ritmo que no tiene parangón en el resto del año. Pero justo en ese momento crítico, el calendario regulatorio impone una fecha que muchos operadores pasan por alto: el 30 de septiembre vence el SOAP de los vehículos pesados en Chile.

A diferencia de los autos particulares, que renuevan su Seguro Obligatorio de Accidentes Personales en marzo, camiones, tractocamiones y remolques deben renovar en septiembre. Eso obliga a las empresas con flotas mixtas a administrar dos calendarios distintos en paralelo, justo cuando la operación está en su punto de mayor exigencia.

El escenario se complica aún más este año. La Ley Jacinta, que busca fortalecer la protección a las víctimas de accidentes de tránsito, duplicó las coberturas del seguro obligatorio hasta las 600 UF, equivalente a cerca de 23,8 millones de pesos, y elevó las tarifas en varias categorías comerciales. En la práctica, renovar el SOAP de un camión es ahora considerablemente más caro que antes, lo que podría llevar a algunos operadores a postergar o descuidar el trámite.

Desde Ventus Group, corredor especializado en seguros para el sector de transporte y logística, advierten que la combinación de más unidades en circulación y documentación desactualizada puede derivar en consecuencias graves:

  • Detención de vehículos en controles de Carabineros o inspecciones del Ministerio de Transportes, con multas y pérdida de tiempo de entrega.
  • Responsabilidad legal desprotegida ante accidentes, dejando a conductores y empresas sin cobertura en caso de lesionados.
  • Retrasos en la cadena logística que afectan no solo a las compañías de transporte, sino también a los comercios y, en última instancia, a los consumidores que esperan sus compras.

El riesgo no es menor si se considera que el mercado de camiones proyecta un crecimiento cercano al 11% durante 2026, impulsado en parte por la renovación de flotas. Cada unidad nueva que se incorpora o que se subcontrata representa una oportunidad para que la póliza quede sin actualizar, ya sea por descuido administrativo o por la velocidad con que operan las empresas en temporada alta.

Para los chilenos, el impacto puede sentirse de forma directa: un camión inmovilizado en ruta es una entrega que no llega a tiempo, un producto que se retrasa en el supermercado o una compra online que no cumple con el plazo prometido. En un país donde el comercio electrónico ha crecido sostenidamente, la salud documental de la flota de carga es, también, un asunto de vida cotidiana.

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